miércoles, 19 de noviembre de 2014

Toda mujer tiene algo de puta

La sociedad se ha convertido en la plaza donde se somete a la mujer al escarnio público cuando decide mostrarse tal y como es, expresando su sensualidad y deseos abiertamente. Puta es sinónimo de prostituta, mujer que cobra a cambio de sus servicios sexuales pero no todas las mujeres cobran. Puta le llaman a aquella mujer que decide pintarse los labios de rojo, que decide usar unas medias de encaje, que decide usar transparencias, que decide usar minifalda, que decide masturbarse, que decide tener sexo sin compromiso, que decide besar a quien le gusta; Pues si estas actitudes son características de una puta, entonces toda mujer tiene algo de puta.
El mundo está ávido de esas mujeres decididas, con personalidad, atrevidas, de mente abierta, mujeres seguras, extrovertidas y llenas de espíritu pero cuando una mujer hace lo que quiere (guardando las proporciones) aparece la doble moral de la que tanto nos quejamos pero hacemos parte; el hombre quiere una mujer que lo satisfaga pero si se comporta sin miedos y con los pantalones bien puestos para decirle al mundo lo que desean es tachada como puta, como un objeto sexual pero ellas también sienten y tienen el derecho a disfrutar de lo que desean y lo que quieren para sus vidas en cualquier ámbito tanto sexual como laboral y familiar.
Los hombres siempre están esperando tener una mujer para mostrar ante la sociedad y nos hemos encargado que la mujer ideal sea una madre abnegada, una esposa sumisa, una hija solapada, esa mujer intachable a la cual jamás se le relacionaría con algún acto carnal y es por culpa misma de las mujeres que el hombre las ha sometido a cumplir esos roles que aún son notorios después de 14 años de transcurrido del siglo XXI, porque muchas por ese miedo a ser tachadas de puta no expresan sus sentimientos y pensamientos libremente. Cada segundo en el mundo una mujer es victima de violencia, abuso o discriminación y aunque no hay ninguna razón valida tal acto, todos, hombres y mujeres deberíamos emprender acciones para que tales situaciones no ocurran mas y permitan la libre expresión de los deseos femeninos ante la sociedad.
Las mujeres de hoy en día no necesitan de un hombre para salir adelante ni para que las mantenga, son mujeres independientes que tienen los mismos derechos y deseos de un hombre y se consideran putas por disfrutar de su sexualidad libremente, pero las mejores putas son aquellas que se valoran más a sí mismas, que son capaces de tomar decisiones en pro de su bienestar, como sacar a un hombre de su vida que no le aporta nada bueno ni la complementa, que deciden acostarse con un hombre porque ellas quieren y no porque un hombre se los impone.
Hombres, valoremos a esas mujeres con personalidad, valientes y decididas a vivir su vida sin tapujos ni miedos a ser juzgadas por sentir y vivir como les plazca, en busca del placer y su satisfacción personal. Mujeres, atrévanse a expresar su sensualidad y sexualidad libremente, vivan con el corazón y sean las mejores putas, llenas de virtudes, deseos, pasiones y sentimientos que no le hacen daño a nadie más que  a sí mismas si no los viven a plenitud.

martes, 18 de noviembre de 2014

Mamá se va a la cama

Mamá y Papá estaban mirando la televisión cuando Mamá dijo estoy cansada, es tarde, me voy a la cama. Pero antes de ir a dormir realizó muchas tareas.


Mamá y Papá estaban mirando la televisión cuando Mamá dijo "estoy cansada, es tarde, me voy a la cama". Fue a la cocina a preparar los bocadillos para el día siguiente. Puso en remojo los recipientes de las palomitas.
Sacó la carne del congelador para la cena del día siguiente, controló si quedaban bastantes cereales, llenó el azucarero, puso las cucharitas y los cuencos del desayuno en la mesa y dejó preparada la cafetera.
Puso la ropa húmeda en la secadora, la ropa sucia en la lavadora, planchó una camisa y cosió un botón, recogió los juguetes, puso a cargar el teléfono y guardó la guía telefónica. Regó las plantas, ató la bolsa de basura y tendió una toalla. Bostezó, se desperezó y se fue al dormitorio. Se paró un momento para escribir una nota a la maestra, contó el dinero para la excursión y cogió un libro que estaba debajo de la silla.
Firmó una felicitación para un amigo y escribió la dirección en el sobre, escribió una nota para el charcutero y colocó todo junto a su bolso. Mamá a continuación se lavó la cara con las toallitas, se puso crema antiarrugas, se lavó los dientes y las uñas. Papá gritó "pensaba que te estabas yendo a la cama". "Estoy yendo", dijo ella. Puso un poco de agua en el bebedero del perro y sacó el gato al balcón, cerró la puerta con llave y apagó la luz de la entrada.
Dio una ojeada a los niños, les apagó las luces y la televisión, recogió una camiseta, tiró los calcetines a la cesta de ropa y habló con uno de ellos que estaba todavía haciendo los deberes. En su habitación puso el despertador, preparó la ropa para el día siguiente, ordenó mínimamente el zapatero.
Añadió tres cosas a las seis de la lista de las cosas urgentes, dijo sus oraciones y visualizó el alcanzar sus propios objetivos. En ese momento, Papá apagó la televisión y anunció "me voy a la cama". Y lo hizo, sin otros pensamientos. ¿Nada extraordinario?
¿Os preguntáis por qué las mujeres viven más tiempo? Porque están hechas para los largos recorridos (y no se pueden morir antes, tienen demasiadas cosas que hacer)
Manda este e-mail a otras mujeres, lo apreciarán, y a algunos hombres que tengan la inteligencia de poder apreciarlo. Después... ¡vete a la cama!

sábado, 15 de noviembre de 2014

La grandeza del mar



Descubrí el Secreto
del mar meditando 

sobre una gota de 

rocío 







¿Sabes por qué el mar es tan grande?
¿Tan inmenso?
¿Tan poderoso?
Y  ¿por qué tiene la humildad de colocarse algunos centímetros abajo de todos los ríos?
Sabiendo recibir, se volvió grande.
Si quisiera ser el primero y estar unos centímetros encima de todos los ríos, no sería mar, sino una isla.
Toda su agua iría para los otros y estaría aislado.
La pérdida es una parte de la vida.
La derrota es una parte de la vida.
La muerte es una parte de la vida.
Es imposible que vivamos sin esto.
Precisamos aprender a perder, a caer, a errar y a morir.
Imposible ganar sin saber perder.
Imposible andar sin saber caer.
Imposible acertar sin saber errar.
Imposible vivir sin saber vivir.
Si aprendes a perder, a caer, a errar, nadie más te podrá controlar porque lo máximo que te podrá suceder es caer, errar y/o perder.
Y esto tú ya lo sabes.
Afortunados aquéllos que ya consiguieron recibir con la misma naturalidad el ganar o perder.
El acierto y el error, el triunfo y la derrota, la vida y la muerte.

Recuerda siempre que el éxito es: SER FELIZ!!!

lunes, 10 de noviembre de 2014

Happy women of the world

Buenos días mujeres del mundo



Las mujeres impulsan el desarrollo. Pese a que no siempre tienen sus derechos reconocidos, luchan por su futuro y el de sus familias, de las que en muchos casos son el motor económico. Cooperativas de mujeres, matronas, trabajadoras sanitarias que luchan contra el sida, las que crean cooperativas de precio justo para evitar la explotación de mujeres, las que difunden su saber (las madres que saben sacar el máximo provecho de los alimentos con los que cuentan convocan a sus vecinas en torno a la cocina y comparten con ellas sus recetas y prácticas culinarias), mujeres en espacios públicos, ... A todas ellas: Buenos días mujeres del mundo"

sábado, 6 de septiembre de 2014

La vida son momentos ¿sabes?


Aquí mi soledad y yo, sacando esa niña que llevo dentro, creyendo en los imposibles,  e intentando formar parte de tu vida. Perdida en Roma, buscando el verdadero significado de lo importante,  pero esperando encontrar la salida.
Si todos los caminos llegan a Roma, ¿cómo se sale 
de Roma?
A veces, pensamos demasiado y sentimos muy poco.
Mi abuelo siempre decía que si alguien quiere seriamente formar parte de tu vida, hará lo imposible por estar en ella, aunque, en cierto modo, perdamos entre pantallas el valor de las miradas, olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo, nos está regalando lo único que no recuperará jamás.
Y es que la vida son momentos, ¿sabes? Que ahora estoy aquí y mañana no lo sé.  Y que quería decirte, que si alguna vez quieres algo, quieres algo de verdad, ve por ello y nada más, mirando el miedo de frente y a los ojos, entregándolo todo y dando el alma, sacando al niño que llevas dentro, ese que cree en los imposibles y que daría la luna por tocar una estrella….
Así que no sé qué será de mí mañana, pero este sol siempre va a ser el mismo que el tuyo,  que los amigos son la familia que elegimos y que yo te elijo a ti, te elijo a ti por ser dueño de las arrugas que tendré en los labios de vieja, que apuesto fuerte por estos años a tu lado, por las noches en vela, las fiestas, las risas, los secretos y los amores del pasado. Tus abrazos, así por que sí,  sin venir a cuento, ni tener que celebrar algo.
Y es que en este tiempo me he dado cuenta que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas. Y que tú has hecho infinito mi límite y así te doy las gracias por ser la única persona capaz de hacerme llorar riendo, para aparecer en mi vida con esa sonrisa loca, con ese brillo en los ojos capaz de pelearse contra un millón de tsunamis….
Así que no… no sé dónde estaremos mañana, no sé dónde estaremos dentro de 10 años, ni cómo se sale de Roma, no te puedo asegurar nada.  Pero te prometo, que pase lo que pase,  estés donde estés, voy a acordarme de ti toda la vida, por eso, mi luna va a estar siempre contigo, porque tú me enseñaste a vivir cada día como el primer día del resto de mi vida y eso, eso no lo voy a olvidar nunca.